RIESGOS LABORALES, SEGURIDAD EN EL ALMACÉN

No cabe duda que la preocupación por la seguridad del personal que trabaja en el entorno de los almacenes ha tomado mucha relevancia en estos últimos 10 años.

La prevención de accidentes y la corrección de factores de riesgo, es una especialidad laboral muy demandada. Hay una gran cantidad de empresas que actúan en este sector, con mayor o menor responsabilidad, que pasan por meros expendedores de carnets o diplomas o se implican de una manera activa en la prevención. Teniendo en cuenta que la formación y el entrenamiento en estas normas y hábitos es imprescindible para una buena prevención, la elección de una empresa del sector ha de ser cuidadosa, buscando los principios y el compromiso con la prevención y la educación.

Trabajo diario, prevención diaria.

Es conveniente comenzar recordando donde empieza y acaba la responsabilidad de cada actor en esta tarea. La empresa, es la principal garante del correcto cumplimiento de las normas de seguridad, de proporcionar formación e información sobre los riesgos derivados del uso de los equipos de trabajo y medidas de prevención a adoptar, así como del mantenimiento adecuado de equipos ( RD 1215/1997 ). El trabajador, es el único responsable del uso que le de al equipo y de que este sea adecuado , evitando incurrir en conductas de riesgo o mal uso, así como de realizar correctamente labores de control y observancia de las normas de seguridad.

El cumplimiento de las normas de seguridad pasa por hacer un esfuerzo por concienciarse de que estas se deben cumplir sin excusa y de manera diaria. Para que un habito se convierta en conducta, este tiene que repetirse y motivarse, es un día a día. Tomemos como ejemplo el protocolo diario al empezar a trabajar con una carretilla elevadora :

– Antes de comenzar a trabajar con la carretilla, el operario deberá hacer una inspección general de la máquina , para detectar posible averías, piezas en mal estado o fugas de líquidos, así como el correcto funcionamiento de luces, dirección frenos, etc. Esta acción se realizará de forma diaria y durante el resto de la jornada, la responsabilidad de hacerla de manera continuada e inescusable, persigue que se torne una conducta habitual.

– La misma estrategia es aplicable a la hora de comprobar el correcto posicionamiento de las mercancías o palets, para evitar caídas o acumulamientos peligrosos, así como observar el correcto embalaje, mantenimiento de los elementos de sujeción, estanterías, y la realización de maniobras peligrosas.

Operaciones de carga y descarga en muelles y zonas sobreelevadas .

Cerca del 80% de los accidentes, en los que hay carretillas elevadoras implicadas, se producen durante las operaciones de carga o descarga en muelles, así que merece la pena hacer una especial mención de las medidas de prevención que contribuyen a evitar los mismos y de una serie de recomendaciones que nacen de mi experiencia en estas operaciones.

– Antes de comenzar una operación de C/D, comprobar que el vehículo está debidamente frenadocalzado, así como la correcta colocación de la plancha del muelle sobre la plataforma, esta comprobación deberá realizarse varias veces durante la operación, para cerciorarse de que no se ha movido o que no se ha desplazado el vehículo, para evitar caídas y atrapamientos.

– A la hora de maniobrar la carretilla, tener especial cuidado con los puntos de baja visibilidad y las maniobras de marcha atrás o giros, que pueden provocar que la máquina caiga al suelo desde el muelle, así como evitar circular por el borde de muelles o rampas.

– La comunicación, entre el operario de carga y el conductor del vehículo (visual y hablada) es fundamental para que la operación se realice correctamente y evitar que el vehículo salga del muelle durante la carga o quede mal frenado o calzado y se desplace, con el grave riesgo que conlleva para el carretillero.

– No es una buena idea que haya gente ajena a la operación deambulando por la zona del muelle, choferes o acompañantes deben esperar a ser avisados de la finalización de la operación.

Conclusión

La prevención es una labor que implica a todos los niveles de la empresa y debe ser una apuesta indiscutible para preservar la generación de valor y mutua confianza. La adopción de medidas de tolerancia cero en conductas de riesgo como beber alcohol o el consumo de drogas durante el trabajo, así como la vigilancia del estricto cumplimiento de las normas deben ser herramientas de control y prevención.

El personal laboral de la empresa debe tener su protagonismo “activo” en contra del pasivo. La formación es imprescindible, pero en muchas ocasiones es insuficiente y en absoluto motivadora. Un curso de formación en PRL no puede causar el efecto contrario al que se persigue y esto lo vemos en formaciones planas y poco enfocadas en la motivación y el trabajo directo sobre el tema.

Formación que sí cambia las conductas.

Solo para daros un ejemplo. En el curso que actualmente imparto: Operario de almacen Realizo un taller de gamificación, contando con la total participación activa del alumno. Este se implica y por si mismo y en grupo, detecta y comprende los peligros y las soluciones. Lejos de manejar los típicos contenidos pesados que no aportan efectividad he apostado por una formación enfocada en el resultado y funciona.

Entre todos podemos .

Jose Carlos Gisbert .

Consultor y formador

Director de : www.fpl-logistica.com

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